Magia

Breve introducción sobre Qabalah

Escrito por Ruach haQadosh

© David Rankine y traducción por Ruach haQadosh, 2017.

La Qabalah, tal como la conocemos hoy en día, como se encuentra en la Tradición Mistérica Occidental, es un sistema de filosofía mágica y práctica espiritual que sincretizó componentes del gnosticismo, del neoplatonismo y del misticismo judío primitivo con aspectos de antiguas cosmologías sumerias y egipcias. En Europa, durante los siglos XII a XIV, estas diversas fuentes terminaron uniéndose en un crisol de ideologías espirituales y mágicas que generaron un camino lúcido, coherente y práctico de realización espiritual. Las filosofías y prácticas resultantes influirían e inspirarían posteriormente una amplia gama de tradiciones mágicas y espirituales que a su vez serían muy influyentes en las tradiciones mistéricas occidentales como la alquimia, el hermetismo, la masonería, el rosacrucianismo y sus numerosos derivados. La influencia de la Qabalah se puede ver en casi todos los principales libros de magia del Renacimiento, incluyendo la Clavícula de Salomón, el Heptameron, los tres libros de la filosofía oculta de Agrippa y el edipo de Kircher Aegypticus.

Yuxtapuesta con la aparición de la Qabalah como una filosofía prominente, vino su esencia destilada en el glifo conocido como Otz Chiim (“el árbol de la vida”). El Árbol de la Vida es a cierto nivel nivel un glifo simbólico que encarna el principal axioma mágico de “Como es arriba, es abajo”, representando tanto el universo (macrocosmos) como el cuerpo del hombre (microcosmos), cada uno reflejando al otro, Pero en una escala diferente. En otro nivel es un mapa de la psique, que permite a los practicantes explorar sus propios paisajes mentales y emocionales con un mapa útil y eficaz que está diseñado para facilitar el crecimiento y la realización del yo a través de la integración de las partes de la psique para crear una conciencia y alma unificadas.

El Árbol de la Vida es un esquema geométrico que comprende diez círculos, los Sephiroth*, que significa “Emanaciones”, dispuestos en tres columnas verticales y conectados por veintidós caminos diagonales, horizontales y verticales. Cada uno de los Sephira dentro del Árbol de la Vida tiene cualidades únicas como una expresión de los diferentes aspectos de lo divino manifestándose en diferentes niveles.

Las primeras imágenes del Árbol de la Vida aparecen en el siglo XIII (era común) en España, y éste sufrió algunos cambios a medida que se postulaban diferentes modelos. La versión que estamos familiarizados en la Qabalah moderna se remonta a la Europa de mediados del siglo XVII.

Los veintidós caminos o senderos expresan las experiencias subjetivas del yo y del mundo necesarias para el desarrollo y la realización del potencial interior. A cada uno de los caminos se le atribuye una letra del alfabeto hebreo, y toda una serie de símbolos. La práctica del Pilar Medio, como su nombre indica, se centra en la línea central del individuo, desde la corona (Kether) hasta el centro del cuerpo hasta los pies (en Malkuth).

 

*Esferas.

Sobre el autor

Ruach haQadosh

Estudiante de las artes mágicas, cuyos intereses se verán reflejados en las publicaciones del blog.

Deja un comentario